Negarse a uno mismo, continuación.
¿Identificas el sentimiento de urgencia que abunda últimamente? ¿esa sensación de angustia por querer tenerlo todo o hacer de todo al mismo tiempo? ¿notas el temor por pérdida que angustia? ¿qué crees que exista detrás de mantener nuestra atención en el futuro, en la probabilidad y no en el ahora? me refiero al mero disfrute del día, de la semana o de solamente estar aquí: presente.

¡Bienvenido a tu segunda capa!
Si ya leíste el artículo de Nivel uno: esencia, que considera todo lo que existe para ti de la piel hacia adentro, es momento de pasar al exterior y pensar en aquello que ocurre de la piel hacia afuera. Recuerda que el desempeño de cada capa depende de la subsecuente y en ocasiones, para ser consciente de ellas, tendrás que desenfocar un poco y observarlas desde otro punto de vista.
Esta, tu segunda capa o nivel de consciencia, será la proyección natural de aquello que ocurre en tu interior sin que necesites explicarlo. El cómo te ves, lo que dices, lo que das y recibes, reside en este nivel. Por lo tanto, de tener clara tu esencia, ésta tendrá que reflejarse a través de tu presencia, tanto de tu aspecto físico como de la energía que se deriva de tus acciones diarias, de la constancia en tu desarrollo personal, tu intención, entre otros.
Los grandes logros se forman en plazos largos, requieren tiempo para concretarse, corazón, cerebro, que te den los músculos y otros purificadores, como el hígado. Tu propio cuerpo posee lenguaje, susurra señales esenciales, emite alertas cuando dejas de ponerle atención, y se decepciona de ti por consultar fuentes externas antes de consultarlo a él.
… No porque compitas por tener el mejor tiempo todo el proceso debe ir rápido, ni porque compitas por un estilo significa que probar otros te afecte . Por el contrario, te ayuda a definirlo mejor, a distinguir qué es y qué no, qué abarca y que no cabe.
- Con todo lo que eres. La cultura de llegar más lejos, pág. 62.

AUTOESTIMA
Todos tenemos una versión de nosotros que de cierto modo anhelamos. Visualizamos menear la cadera frente a la pantalla del televisor o quizás actuamos frente al espejo simulando un musical; lucimos en nuestra mente con un porte único, al planear nuestra entrada a un evento o seleccionar nuestro vestuario; nos pensamos quizá atractivos, valientes y auténticos, cuando imaginamos interactuar con el resto del mundo.
Quizá te consideras introvertido, pero en silencio eres quien abre la pista de baile ¿Tienes una versión de ti en mente, la cual amarías ser o protagonizar? Estos son solo ejemplos de la cantidad de cosas que esa versión ligera, sofisticada, culta e intrépida, es capaz de ser. Si cierras los ojos en este momento ¿identificas en ti dichas características? Quizá por ahora no me lo creas, pero «eso que amarías en el fondo ser» es tu esencia natural, suprimida o reprimida. Puede ser que arrastres algo del pasado o que te bombardees con ideas que hoy son el obstáculo para verlo e incluso, te parezca imposible llegar a serlo. Habrá que comenzar a sembrar tu confianza y luego esperar por la cosecha.
Últimamente, el hablar de «amor propio» suena como un cliché, lo mismo que el «trabajo o desarrollo personal». Años atrás, los libros de autoayuda eran el camino correcto para conocerse, después, comenzaron los retiros de grupo o espirituales y ahora, tenemos desde artículos de revista, cursos en línea, coaching, blogs (como este), libros y hasta podcast o videos en redes sociales. Por un lado, es bueno que más personas se ocupen de la manera en que ellos dan y reciben, que reconozcan sus valores y su papel dentro de las organizaciones. Por otro, abruma y hasta produce rechazo o cierta resistencia.

El proceso de exploración es tuyo. Sin embargo, quiero compartirte que el ser humano es complejo, en el buen sentido de la palabra y ello significa que se compone de diversos elementos y que además, todos ellos requieren de su atención.
Las herramientas profesionales que se utilizan hoy, tienen como principal objetivo limpiar esa especie de neblina, que restringe o limita hasta donde puedes ver y hacer, para ser dueño de tu propio destino. Algunos humanos tendrán la capacidad de reflexionar por sí mismos, otros fortalecerán su fe y algunos otros, tendrán heridas o influencias tan arraigadas que necesitarán de un tercero como acompañante, ajeno a su círculo «normal» de desarrollo, alguien para quién sea evidente lo que existe detrás de esa proyección.

Si algo es seguro en esta vida, además de la muerte, es que todo cambiará, nada se mantendrá estático. La buena noticia es que fuiste diseñado para adaptar, crear y transformar, desde tu rutina diaria hasta tu entorno. Recuerda que -eres tan capaz de construir como de destruir- y eso también te incluye. Tu auto-imagen (cómo te percibes), tu auto-estima (cuánto valor te asignas) y tu auto-nomía (mejor conocido como dominio propio; es cuánto decides por ti mismo, como un ser humano con mente propia).
Dentro de mis dinámicas de auto-conocimiento, descubrí que cuando formo parte de un equipo o llevo a cabo un proyecto personal; cada tres o cuatro meses necesito preguntarme si aquello que practico, predico y defiendo, es realmente fructífero; posiblemente hay elementos que ya no suman por ninguna parte y me auto-engaño. Reconozco hábitos que agregan cargas sin sentido y analizo la coherencia que tiene mi actitud respecto de mis metas o de mi estado de tranquilidad. Este último elemento: la actitud, la mayoría de veces es el que marca la pauta, porque cuando ésta se ajusta todo lo demás se filtra como consecuencia. Le llamo «reseteo constante».
IMAGEN
Analiza esta analogía: el fuego no tiene la intención de lastimarte, no obstante, su esencia lo hace incompatible con ciertos materiales; su composición es capaz de alterar el medio, quemarte y generar reacciones químicas estables e inestables de manera natural. Eso no lo hace menos bello ni disminuye su potencial, tampoco lo convierte en algo innecesario; el fuego simplemente es único.
Ya que lo menciono, me parece pertinente abordar el término «belleza» porque a pesar de que en la naturaleza existan todo tipo de formas, colores y texturas, tanto en los seres vivos como en lo inerte, hemos aprendido como humanidad a generar un juicio sobre lo que califica como bello y lo que no.

La moda, palabra que se demerita a una tendencia, es el arte de resaltar las cualidades físicas y el reflejo de la esencia a través de la vestimenta. La moda es capaz de expresar estados de ánimo, ideologías, preferencias e intenciones, a través de un concepto que se conoce como: estilo.
Históricamente, la cultura ha logrado influir en la esencia del hombre, de una u otra manera ha hecho evidente un sentido de pertenencia o búsqueda de identidad, desde el exterior hacia el interior, de modo que el humano siente que forma parte de un grupo, honra una creencia o encaja en su entorno.
Actualmente, se adopta lo externo casi de manera incuestionable -nada en contra de las organizaciones- simplemente, la cantidad de información que tenemos disponible, aunado a la inmediatez de los resultados, ha hecho que nos brinquemos el reconocimiento de nuestra esencia (capa uno) y que la construyamos con pedazos de aquello que decidimos rodearnos. La verdad es que a largo plazo esto puede confundir e incomodar.
De acuerdo con la forma del cuerpo, sus dimensiones, proporción y el contraste entre las facciones físicas, tono de ojos, cabello y tez; existe una paleta de colores determinada, tipo de ropa, texturas, formas y diseños, que son más o menos compatibles contigo y que favorecen o demeritan tu belleza.

Como todo en la vida, la moda busca equilibrio, balance entre las características físicas genuinas y lo que viste al cuerpo. Existe una clasificación general de cuatro estaciones, que se asemeja a las estaciones del año, lo cual facilita la conjunción de colores: primavera y verano, estaciones cálidas; otoño e invierno, estaciones frías. Si consideramos la referencia de un círculo cromático, el cual contiene las combinaciones básicas entre amarillo, azul y rojo (colores primarios), aquellos colores que tienden al azul o púrpura, se consideraran fríos y aquellos que tiendan al amarillo o verde, serán cálidos. Así, aparecen matices claros, neutros y brillantes. El resultado final son doce subestaciones que funcionan como guía para resaltar rasgos físicos particulares.




Digramas obtenidos de Vogue México y Latinoamérica.
Para las formas del cuerpo, el rostro y sus proporciones, lo que se busca es un balance entre altura, amplitud, robustez y curvas. En términos generales, dónde no existe se agrega y dónde sobra, se suaviza; lo que favorece se enmarca y lo que carece de simetría o definición, se complementa; y esto aplica para la intensidad de los colores, los estampados, las texturas y los accesorios. Lo más importante en todo lo anterior, tanto de color como de forma, es que lo primero que se distinga seas tu y no lo que te pones encima.
Encontrar estos detalles para mi fue un alivio, además de conocer los estilos que normalmente oferta el mundo textil (alrededor de siete). La sugerencia es alinear los estilos de vestimenta al estilo de vida que tienes, sentirte cómodo y adoptarlos. Si alguien se dedica al deporte, a los negocios o utiliza un uniforme para trabajar, vestirá ropa deportiva, sofisticada o formal, según sea el caso. Puedes investigar sobre asesoría de imagen en tu fuente más confiable. Nada de esto es una restricción sino una oportunidad para resaltar tu belleza natural, esencia y además, te ahorra tiempo, dinero y malestar.

Tu imagen es una proyección de quién eres, no por encajar sino por consecuencia ¿qué pensarías de ti si te encontrarás en la calle? ¿inspiras salud, higiene, sencillez? ¿pareces una persona confiable, minimalista, alegre? ¿te hace sentir bien cómo luces? ¿algo de eso rima con tu esencia o con la concepción que tienes hoy de ti? ¿reflejas lo que defiendes? ¿cómo te imaginaste algunos años atrás? y ¿cómo quieres verte algunos otros después? En ocasiones, cuando la mente no está del todo bien, la imagen compensa esa balanza. Verte y sentirte bien levanta el ánimo, sostiene tu integridad y te recuerda quién eres, o en su defecto, los detalles que usualmente ignoras.
CONGRUENCIA
La verdadera paz mental radica en que tan alineada esta tu vida con aquello que honestamente quieres para ella, es decir, que tan congruentes son tus decisiones diarias con tu esencia, con eso que te motiva, con cómo deseas sentirte y con quiénes quieres estar.

Tu paz y tranquilidad son el resultado de la congruencia que existe entre esa imagen de ti ahora y la que esperas tener en uno, cinco o diez años más adelante. Tan solo imagina ¿cuántos años te gustaría vivir? ¿cómo te quieres sentir durante esos años? si aun no lo sabes realiza el siguiente ejercicio de visualización, si puedes cierra los ojos para llevarla a cabo: siente tu cuerpo en quietud o en inestabilidad, siente lo que te provoca tu estado físico y mental, en este momento, si algo te duele, si te preocupa, si estás a gusto con tu cuerpo, si te motiva tu rutina actual, si tus acciones te encaminan a tus metas, si tus metas son claras, si en este momento existe una emoción o condición en especial te perturba, retiene, sustenta o libera. Toma el tiempo necesario y si lo necesitas poner por escrito, adelante.
¿Quieres cerrar los ojos dentro de diez años y sentirte igual? ¿sientes realmente paz donde te encuentras? ¿deseas sentir esa paz en el futuro? Ahora mira a tu alrededor, nota cuán bendecido eres, reflexiona si en el camino que recorres (aunque no lo imaginabas así), hay alegría, hubo pérdidas que valió la pena vivir, gente que no cambiarías por nada, seres queridos que están vivos y con quienes compartes.
Todos los seres vivos nos encontramos dentro del mismo espacio, pero ocupamos en una posición distinta; nadie más ve lo que tu vez o lo distingue del mismo modo. Eres un ser único e irrepetible (de acuerdo con lo que hasta hoy podemos comprobar). Cada uno tiene acceso a distintos recursos, ambiente, una familia o personas que identifica como tal y con quienes experimenta una historia nuclear. Por lo tanto, solo tu puedes ser tu.
Eres el protagonista y dueño de tus días, de tu historia y de tu percepción. La vida consiste en vivir con estos detalles presentes, no para estresarte sino para tomar pequeñas decisiones a diario, nutrir con curiosidad los diferentes ámbitos que implica y así, con el paso del tiempo, disfrutar de las consecuencias.
Recordar cuánto haz hecho por ti, tu aprendizaje y la evolución de tu madurez, permite que notes lo que empata o desempata con tus valores, canalices mejor tus pensamientos y recuerdes tu fe.

Tu presencia es un reflejo de tu esencia y cuando sientes que tu presencia o identidad es difusa, basta con detenerte, voltear a ver tu primera capa y reconocer todo aquello que naturalmente eres y todo aquello que, honestamente, no concuerda contigo.

Deja un comentario