Negarse a uno mismo, continuación.
Imagina que estas envuelto en una especie de esfera y que a dicha esfera la envuelve otra y después otra, hasta formar cuatro niveles a tu alrededor. Nombraré estos niveles del más cercano al más alejado de tu cuerpo, como: esencia, presencia, interacción y alcance; puedes pensar en ellos como el acrónimo EPIA. La idea es que simule una estrategia que te invite a reflexionar, un nivel tras otro.

El primer nivel, esencia, te representa desnudo; así es, lo que existe de tu piel hacia adentro. Reconoces esta capa cuando exploras el mundo a través de tus sentidos, cuando identificas que te gusta o disgusta lo que ves, en el instante en que un olor te atrae o cuando enfermas y te sientes incómodo. Tu ser involucra los cuatro niveles que escribí al inicio, sin embargo, piensa en el primero como las elecciones naturales que haces, sin dudarlo. Por ahora permanece a ese nivel, solamente.
Con base en lo anterior, quiero hablar de algunos temas que han definido mi desarrollo personal y me resultan útiles al atravesar procesos de cambio, adaptación, aceptación, entre otros. Utilizo mi vida como punto de partida, pero aclaro, no se trata de que hagas lo mismo que yo, tampoco que experimentes el mismo tipo de situaciones en tu vida. Cuando nace un ser humano es diferente del anterior y también del siguiente que nace. Por lo que, ser tú, no una copia ni una mezcla, ser esencialmente tú, te vuelve pleno.
ESPÍRITU
A continuación, cito un extracto de mi libro <Con todo lo que eres> para este primer rubro. Capítulo 6: Un juego de llaves para romper la puerta: FE, página 89.
Fe. En tiempos caóticos parece ser lo primero que se pierde. Es difícil saber cómo es que sin ella perdura la esperanza, quizá sea como el recordatorio de que se ha perdido total o parcialmente.
Todos trabajamos sobre nuestro espejo, así es, de nuevo el artesano, de nuevo tú. Mientras mejor te conoces, mejor te ves, el riesgo es que si no le eres fiel a tu reflejo podrías perderlo de vista…
…La fe no es evidente hasta que te rindes y detienes el afán por generar ángulos u ovoides; es tan benévola que solo te acepta a ti, plano, dispuesto a pulirte, a no frenarte después…
…La fe es un complemento que protege como una segunda piel, tan necesaria como el agua, hasta ella la requiere. Al agua no le cuestionas si realmente te compone, pero tu cuerpo pide y tomarla atenúa la sed. Cómo trabaje al 100% tal vez no lo sepas, pero te purifica, como si te transmitiera el mismo proceso que tuvo que pasar para poder otorgarte dicho beneficio.
Te invito a que conozcas la fe, goces de su protección, aterriza en ella tu confianza. Si la percibes a tu lado proyectarán en conjunto, eso significa que será tu distinción.
Ella es fiel e independiente, así que si la olvidas no temas hablarle de nuevo, no guardará rencor y estará dispuesta a comenzar de cero para reconstruir su relación.
Rendirte, en términos espirituales, siempre abrirá camino. Rendirte significa abrir tu corazón, abatir los prejuicios; rendir tu ego y destapar tus oídos. Desconozco si te sientes auténtico o si tienes duda sobre cuál dirección tomar en este punto de tu vida. Lo cierto es que algunas veces basta dejar de intentar, soltar la idea de que cargar un sobre peso está bien y analizar, cuando fue que aceptaste que, para alcanzar un estado de paz es necesario vivir en constante sobre esfuerzo, porque existen alternativas.
¿Cómo está tu fe? ¿qué haces por cultivarla? La primera capa te recuerda ser honesto con las intenciones de tus actos. Preguntarte si las decisiones que tomas, además de ser lógicas, provienen del amor o de cualquier otro sentimiento. Caminar en fe te soporta para hacer los ajustes suficientes, tanto para filtrar lo que no te suma como para iluminar todo lo que sí.
CUERPO
¡Detente! observa en ti, cómo sin planearlo, el aire entra a tu cuerpo y sale por tu nariz o por tu boca, con otra temperatura, con otro ritmo -fuuuuuuf, respira…- detecta cómo lees estas palabras, porque aprendiste a hacerlo, porque tienes vista y posiblemente, repites ahora lo que te pido. Tus venas y arterias transportan sangre que recoge, limpia y nutre en su trayecto. Tu corazón palpita, filtra y bombea. Tu intestino digiere, a como dé lugar, sintetiza lo que comes. Las células de tu cerebro, nervios y órganos están haciendo su tarea, con los recursos que tienen, en este momento y lo harán durante el resto de tu vida. Observa tus manos, desnudas, pero al mismo tiempo protegidas ¿a quién se le ocurrieron las uñas o los nudillos? ¿qué partes del cuerpo eres capaz de mover? ¿cómo piensas en moverte y lo haces? En fin, podría seguir el artículo con esta dinámica, si puedes practícalo e investiga sobre ello, es interesante el detalle.
Ahora, piensa cómo te mantienes vivo, nutrido y ágil ¿cómo es posible prevenir que te infectes o te intoxiques? El cuerpo es bondadoso, es prácticamente autónomo; comas mal, consumas sustancias nocivas, lo lastimes, él siempre intentará enmendarlo, estar sano. No obstante, todo vehículo, para mantenerse funcional, atractivo y completo, requiere de cuidado, conocimiento y atención.
En esta vida, un cuerpo tienes y solo este tendrás. Tú decides si lo haces lucir radiante. Además, ahondar en ello puede llevarte a temas más profundos como tus costumbres, creencias, pautas e incluso emociones no reconocidas, pero eso es descubrimiento personal. Considera darle la oportunidad de regularse, observar qué te hace sentir con energía, ligero y fuerte.

DESARROLLO
Pasé por una larga temporada con enfoque profundo en este primer nivel. Fue mi transición marcada entre la niñez y la adultez -aunque me siento bastante joven a mis treinta- fue un reto de compromiso y responsabilidad personal. Esa etapa de definición marcó un cambio drástico en mi perspectiva, me mostró el verdadero origen de mis reacciones. Y -vaya- no solamente sucedió, fue el resultado de una gran cantidad de experiencias de vida, proyectos, deporte, libros, cursos, estudio, entre otros. Hice casi todo lo que se me ocurrió, lo medité, lo grité, lo apliqué y sé que hoy, soy el resultado de todo ello; igual sé que me pude haber ahorrado dos que tres situaciones desfavorables, que siendo honesta, considero innecesarias. Pero bueno, también se aprende a la mala. Las demás, las atesoro cada día de mi existir, las honro e intento compartirlas.
Cualquiera pensaría que la esencia, al ser la capa más cercana al cuerpo es la más palpable y además, ser consciente de ella es «pan comido» pero no. Desconoces tantas cosas y a la vez atiendes otras, que te pierdes entre niveles, te estacionas en uno solo o medio los procuras por separado; un caos.
El desarrollo personal, es tal cual, un proceso que cada uno elige llevar a cabo. Uno no puede obligar a otro a ser esencialmente sí mismo, meterse en los zapatos de otro para dar pasos de valentía o desechar hábitos que dañan. Cada uno es responsable de conocer su herencia, cumplir con sus compromisos y cuestionar si se está convirtiendo en lo que alguien más quiere que sea, en alguna combinación del mundo exterior o si realmente personifica su esencia natural, si es único.
En caso de que te encuentres rodeado de personas que te confunden, decisiones que entorpecen tu tranquilidad financiera, tu cuerpo enferme de manera crónica o alguna condición por el estilo; entonces, adquiere un recurso adicional. Esto puede ser libros al respecto, audiolibros, podcasts; probar o retomar una actividad en la que despejes tu mente, caminar, hacer ejercicio; asistir a un curso, asesorarte; tener un pasatiempo como pintar, o simplemente empezar por tomarte un día de descanso para poder analizarlo. Ahora bien, si ya has intentado con actividades y sigues atrapado en esa especie de freno, acude a un especialista para revisar tu estado, prueba con terapia, visita un nutriólogo, alguien que pueda saber un poco más acerca de tu malestar en específico.
Yo aprendí a buscar ayuda profesional, sobre todo con situaciones de impacto nuevas o ante decisiones con fuerte influencia en mi futuro. Hoy acepto el acompañamiento durante procesos complejos, principalmente porque los sentidos suelen confundirse después de un trauma. Vale la pena destacar en este apartado, que la vida es un proceso que obligatoriamente implica cambios, sube y bajas, remolinos -con eso, creo que podemos concordar- Por lo tanto, ser flexible con lo que escuchas, aprendes, pruebas, jamás te alejará de quién realmente eres. Lo que sí logra despegarte de tu grandiosa esencia, de esa persona que amas o amarías ser, es permanecer por demasiado tiempo en un estado de conformismo, queja y justificación.

GESTIÓN
Como ves, la vida implica múltiples detalles y para evitar que abrume, basta presentarlos ante ti. Todo en esta vida requiere balance y ese balance lo diseñas tú. Para llevar tus niveles hacia un estado de gozo, hace falta: reconocerlos, explorarlos y gestionarlos.
Vas a convertir el proceso que transitas en el más eficiente posible, es decir, formular la manera más simple y adecuada que funciona para ti, con la cual obtienes los mejores resultados. No planeo desglosar en este artículo cada uno de los ámbitos presentes en tu vida como las emociones, finanzas, etcétera; prefiero tratar algo más básico. Aquí tienes un par de recomendaciones para plantear, con calma, tu propia organización y dinámica de vida.
- Ocupa el tiempo y el espacio suficiente. En la antigüedad, uno de los principales medios de comunicación fue el correo postal, es decir, con cartas. Por más de mil años, la escritura y el traslado de información, vía terrestre o marítima, sostuvo la conexión entre personas. El internet era desconocido, así como el teléfono, los aviones, entre otros medios de transporte; en consecuencia, la recepción de una posible respuesta demoraba horas, días o meses (con la probabilidad de su extravío durante el trayecto), según la ubicación de ambas partes. Lo que quiero resaltar en este punto es que la vida no solía detenerse por una conversación inconclusa, la gente se tomaba el tiempo suficiente para entender lo recibido, analizar la situación y posteriormente construir una respuesta; las personas daban continuidad a una rutina diaria y atendían sus propios compromisos. Te platico esto porque los procesos de vida, las relaciones y abordando con exactitud la gestión personal, requiere determinar espacios en soledad y tiempos, tanto activos como en calma. No siempre las respuestas llegan rápido, todo proceso demanda un periodo y exige que destinemos espacios para pensar y ejecutar con certeza. Es válido que, de vez en cuando, nos permitamos tener espacio entre nosotros y seamos pacientes, para que nos entendamos y nos comuniquemos con claridad.
- Enfoca y desenfoca más de lo que acostumbras. Esta es un poco la idea de hacerte pensar en los niveles. Para mí son realmente niveles de consciencia. Notar la existencia del primero, es crucial para poder reconocer el segundo, el tercero y el cuarto. Has pensado ¿qué particularidad es inconfundible contigo? ¿tienes en mente la versión de ti que es libre de temor, pena, culpa? Esta dinámica que llevo contigo de preguntas y analogías, tiene como principal objetivo hacerte enfocar en un tema y luego desenfocar o cambiar de perspectiva, así la próxima vez que te enfrentes a cualquiera de esas cuestiones, despliegues un abanico de posibilidades e identifiques la que mejor checa contigo, lo que te sienta bien en todos los sentidos, lo que estás dispuesto a dar y recibir. Yo sostengo que «de todo lo que te llenas, eso emana» por ejemplo, llénate de amor y liberarás amor, llénate de rabia y liberarás rabia. Por eso mencioné que si necesitas apoyo de un tercero, la encuentres. Qué mejor estar seguro de que la historia que hoy escribes realmente es tuya. Que dicha saber que, al final del camino, las cuentas las manejaste tú, con un criterio profundo y un fundamento preciso.
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