Donde hay amor no hay miedo

CHOQUE CULTURAL

He vuelto amigos! ya me encuentro en tierras mexicanas… y ciertamente, la reflexión posterior se alargará un buen rato. Quiero animarlos a través de este artículo, a fortalecer la seguridad en sí mismos y no darle tantas vueltas a una decisión como la que yo tomé.

Para empezar les diría que se concentren en los motivos, eso inclina la balanza y suprime la falta de valor como si fuera un comodín en la partida. A partir de los motivos, desglosen lo que ello traerá para su vida en el futuro, sea cual sea el desenlace. Y por último, exíjanse un plazo para hacer lo que crean necesario, digamos en un… 70% de cumplimiento.

La historia comienza con una despedida, porque a estas alturas ya es un plan, y si éste implica despedirse, implica un duelo; que no es mas que una lluvia de ideas que se contradicen, muchas veces por sentimientos y muchas otras por suposiciones. La realidad es que se necesita seguridad para que al darse vuelta, la mirada se mantenga al frente y te cases con la idea de que pase lo que pase, encontrarás el modo de resolverlo, porque es tu plan y tú eres el protagonista.

Así que quizá tu decisión sea impulsada por amor, desilusión, calidad de vida, confusión, crecimiento profesional, curiosidad o varias de las anteriores. Es importante tenerlo claro ya que tu zona segura y tu dotación de ánimo diario, se encontrarán ahí.

A donde vayas y dirijas tus pensamientos, vale más la pena enfocarte en ti que en lo que podría salirse del plan; si nunca has estado ahí, ten por seguro que tus estrategias actuales serán modificadas y que la respuesta a tus propios actos no vendrá con naturalidad como acostumbras, tendrás que pensarle un poco más en territorio desconocido, ser flexible y tolerante.

Cultura, idiosincrasia, costumbres y tradiciones, serán lo que debas respetar, probablemente seguir e intentar entender. Si tienes gusto por los temas sociales, las artes y la historia, todo eso ayuda. Incluso si solo disfrutas de escuchar el noticiero y en él se menciona tu lugar de destino.

Te explico brevemente los conceptos de atrás: la idiosincrasia es el modo característico en que resuelven las cosas, en una región; el cómo se relaciona la gente o se realiza alguna actividad. Las costumbres son un poco más particulares, por núcleos comunes o por conveniencia, por ejemplo, levantarse temprano para practicar un deporte o remojar la ropa antes de lavar. La cultura es más general, se forma a través de la experiencia con los conceptos anteriores, digamos que lo que funciona es aceptado a gran escala y se va afinando al proyectarse, por lo tanto depende de la educación, la época y hasta las prácticas económicas de la sociedad. Por último están las tradiciones, que implican rituales, casi obligatorios, de acuerdo con una temporada, fecha o evento distintivo.

Los cuatro conceptos anteriores se ligan a una creencia y en ciertas regiones del mundo, esa creencia no es el fin de su comportamiento sino el principio y el fin, de eso y todo lo demás; como la religión.

Así que bueno, te enfrentarás a eso y por supuesto, a las reglas del juego, llámense reglamentos, políticas o leyes locales. En su totalidad, si es que se cumplen y vanamente, si es que se infringen. De uno u otro modo tratar de estar informado y conocer las que te incumben, será parte del proceso y le dará mayor peso a tus argumentos de negociación, porque independientemente del lado al que se incline la balanza, todo en esta vida requiere un trato.

Iraq es todo lo que se dice, como lo es nuestro país. El vivir cualquier experiencia dentro de esa organización tan ajena a la nuestra, te enseña todo como nuevo y cada día, cada situación en ese lugar te muestra alternativas; te enseña que existen personas como tú, que no viven como tú ni piensan como tú ni hablan como tú; que se realizan actividades que llevan el mismo nombre o cuentan con el mismo propósito, pero no siguen la misma secuencia y parte de ellas, no existe; que las prioridades son diferentes y por consecuencia, las tuyas cambian.

Lo que yo viví, fue similar a un cuento de Hadas porque como les dije, todos los personajes estaban dentro, los buenos, los malos, los traicioneros, los inocentes, sin falta. Y como pasa en esos cuentos donde el climax suele ser dramático, sucedió; hubo llanto, duda, felicidad, etc. Estuve al frente de situaciones con el potencial para romperme el corazón y de otras que lo reavivaron. Mi empatía, humildad y tolerancia se triplicaron quizá. Y a pesar de tener prohibido generar cualquier tipo de vínculo emocional con las personas (considerando el lapso de tiempo que estuve ahí), creo que nunca antes generé tantos y con tal intensidad.

Entré en crisis un par de veces, me rendí también. No obstante, como aprendí desde antes, reinicie mi actitud y modifique mi enfoque hasta que funcionara de nuevo, con mayor empeño en cada ocasión, a veces físico, otras mental. Deseché por fuerza todo aquello con potencial para distraerme y decidí envolverme en la experiencia, concentrándome en lo que amaba ser y quería lograr.

Hoy en día, es difícil disfrutar sin fe; hay tanto caos alrededor, perdida de sentido, desigualdad, que fácilmente se agrega estrés y generan atracciones negativas a tu vida. Despejar la mente de ese tipo de percepciones está figurando una de las mejores alternativas pero corremos el riesgo de hacernos ajenos y no brindar ninguna solución.

Entonces, abracé mi fe, me abracé a mi y a mi motivo. Me fui por amor, lo soporte por amor. Recibí amor, compartí amor; de muchas maneras. Le hice como pude. Me siento un mejor ser humano, con importantes habilidades y aptitudes. Agradezco lo que aprendí y que todo pasó. Acepte mi lugar y encontré mayor sentido a mi posición, localización y posibilidades.

Claramente no se a donde te diriges o cuales son ahora tus limitaciones. Pero aquí te declaro –donde hay amor, no hay miedo-.

Gracias por leerme!

Una respuesta a “Donde hay amor no hay miedo”

  1. Pues definitivamente un crecimiento interno y de perspectivas de vida.
    Muy bien amor a seguir nutriendo nuestro yo , y aportar a quien nos rodee.
    Y si mucho amor , abre caminos , ojalá se contagie y purifique almas y comportamientos.
    El ser humano en ocasiones muy frecuentes es más irracional que los mismos irracionales.
    Bonito regreso !!!

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