Vivirlo no será igual que contarlo, aunque saber que existe también comparte consciencia.
Aprovechando que en nuestro calendario solar aun es marzo, quiero desmentir a los que como yo, creían que los días internacionales se reconocen en todo el mundo. Aquí no existe “el día internacional de la mujer” pero diré que se salva la mención durante el mes por que el día 21 (18 Shaban) se conoce como el “día de las madres”. Algunos lo celebran, similar a nosotros con algún detalle o un pastel, otros lo consideran un día común, aun teniendo madre e hijas.


Criticadas universalmente por el tiempo que «perdemos» en arreglarlos, a continuación les regalo el listado de lo que generalmente nos ocupa cuando nos alistamos:
Baño, depilación, piel, cabello, uñas presentables, orejas, aretes, labios hidratados, dientes limpios, crema, serum o bloqueador solar para evitar desperfectos, desodorante, loción, algo de maquillaje y vestimenta. Hasta aquí, nuestra salud física y mental están involucradas, en general, a eso estamos acostumbradas en occidente.
Nota: Para aquellos que se quejan por la cantidad de cosas con las que cargamos, quizá dejar de solicitar objetos extraños fuera de casa, como un corta uñas o una pastilla para el dolor, contribuyan a disminuir el tamaño de nuestro bolso.
En fin, hasta ese punto “me la sabía”. Sin embargo, descubrí que en otras regiones del planeta, dermatología, cosmética, ropa interior y exterior, no son suficientes para salir si quiera de tu habitación.
Dependiendo de la región del Medio Oriente, las restricciones pueden ir desde no mostrar más allá del rostro, a no mostrar ni siquiera los ojos.
La sociedad aquí tiene una fuerte influencia religiosa y un retraso significativo en el papel de la mujer dentro de la sociedad. Los textos se congelaron hace más de mil años y la sociedad tradujo tales palabras en leyes inquebrantables (con las mismas penas); llámese consecuencia, contradicción o negación, lo que quiero decir, es que aparentemente, las interpretaciones no se adaptaron al cambio.
Hijab capa 1, malla o bandana: para evitar encajarse el alfiler o el prendedor en la cabeza, Hijab capa 2: para cubrir orejas, cabello, cuello y hasta hombros; Abaya: que cubre desde el hijab a los tobillos y en ocasiones, velo, Niqab o Burka: para el rostro y los ojos -Esto no descarta el cubrebocas por Pandemia, si es que surgía la duda- Entonces, dependiendo del mapa, la exposición en apariencia de la mujer, difiere.
Mi equipo de seguridad en la industria cubría casi lo mismo y para evitar miradas, comentarios o malas interpretaciones, siempre preferí que no me ajustara mucho el uniforme, tener el cabello sujeto y cuando el viento llegaba con mayor velocidad, de vez en cuando protegía mi cabello con alguna especie de gorro o paliacate. Con frío estaba protegida y con calor, el sudor era menos notorio. Solo recordemos que soy turista y utilicé la palabra «preferí».
Como fan del Big Size y la ropa cómoda como deportista, respetar la discreción realmente no fue tan duro. Llegué en invierno así que con las bajas temperaturas del desierto y las tormentas de arena, ahora en transición a primavera, mientras más ropa mejor. Además de respeto, vivirlo le otorga sentido.


Existen más niveles después de la «Sra. X», desde pequeña se porta el nombre del padre, el abuelo y el bisabuelo, los tres hombres anteriores aunque no combinen en genero. La mujer es conocida como «la hija de su padre» antes del matrimonio y después, es llamada «la esposa de X», hasta por su propio jefe.
Como les comenté en alguna de las publicaciones pasadas, las relaciones aquí IMPORTAN, así tal cual, con cambio de tipografía. Después de los 18 años de edad el matrimonio es legal, lo triste es que la corrupción no tiene limites. Desde que los hombres de familia se enteran que nacerá una niña, inicia la planeación de sus pasos fuera de casa; parece que esperan más un peso, que la gracia de una bendición.
Las niñas permanecen bajo la tutela de sus padres hasta el matrimonio, es decir, ellos deben autorizar lo que sea que decidan hacer, lo cuál es comprobable bajo documentos, en cada trámite. Ellas, solo reciben educación si se les autoriza, el tipo de educación que se les autoriza, practican un deporte o tienen un pasatiempo, si se les autoriza. El padre tiene muchas veces la ultima palabra y si la tiene su madre, es porque rebeldemente ha luchado por ello, es viuda o divorciada y además no existe algún hermano mayor, que tenga la intención de decidir sobre ella.
No a todas se les permite salir a la calle sin compañía ni relacionarse con los hombres, están restringidas en tener amigos, aun si son compañeros de trabajo; y expresarse…. bueno, creo que podrán imaginar el nivel si les comento que levantar la voz es incorrecto, su tono es bajo, y aquellas que cubren sus ojos, susurran a otros para comunicarse a través o en su lugar.
No es que no las veas en la calle pero tampoco es común verlas echándose un café. Mucho menos una copa, considerando que el único consumo de drogas no ilegal es el tabaco y tampoco “se ven bien”.
Las familias viven bajo un techo, en una sola casa Grande, donde se puede encontrar a los hermanos, abuelos, tíos, primos, etc. Los espacios están distribuidos para que los hombres y las mujeres realicen actividades por separado, cuartos de rezo separados, comedores separados, salas de estar, entre otros… a excepción de la gran cocina, en la cual entran todos.
Si se casan pueden irse, o si las oportunidades para de salir casa o incluso del país, se crean, si alguien rompe con el pathway. No es sencillo para ellas viajar y hay países que por su origen, son considerados intocables, sea entrada o salida. -Si para mi como expatriada el impulso de volar de vuelta a casa es fuerte, pasar migración sin saber cómo se siente despegar, me hace pensar: probablemente forme parte de sus sueños-.


Les recuerdo que esta ciudad es sagrada, para los creyentes de una de las religiones más antiguas de la historia. Los visitantes vienen a rezar, visitan un templo sagrado, recintos de profetas y uno de los cementerios más grandes del mundo. En definitiva, todo ello genera una fuerte influencia.
La mujer es un apoyo, un complemento, cumple su deber en casa y se ocupa de los suyos. Decide si acepta que su esposo se una en matrimonio hasta tres veces más, y si en camino, la familia necesita fortaleza para atender a un miembro con discapacidad o simplemente hacen falta manos, ella dejara sus planes y se hará cargo.
Si decide no casarse, llevará el apodo «solterona», dulcemente pronunciado por amigos, familia y las personas que se enteren de su estado civil; créanlo, en verdad, les cuesta callar. Llega el día en que se cansan de repetirlo, en que pasa de moda el tema, pero para ellas, significa que deberán continuar bajo la tutela de su familia, restringidas de una u otra manera.
Si se casan – tienen hijos, su familia, galán o mundo, lo imponen. Podrán conciliar acuerdos con reducidas prorrogas, pero «nunca» es rechazado por los periodos a elegir.
La mujer acepta y cría tantos hijos como su vientre desarrolle, como desee o deseen, mientras su condición física lo permita. Y sí, aquí también existen a quienes naturalmente, no les es posible.
Convivo de cerca con mujeres que tienen entre 20 y 30 años de edad, e interactuó de lejos con todos los demás rangos; las primeras son mis compañeras de trabajo, a quienes admiro y trato de cuidar. Tienen fe, sonríen, algunas son casadas, otras no; algunas concluyeron sus estudios, otras aun los prolongan y aprovechan sus tiempos de descanso para seguirlo haciendo; son decentes, bondadosas y tienen grandes corazones; bueno, no niego que un par se perciban opuestas pero realmente sé poco de ellas, no se me permite ir mas allá; en general, son dedicadas, formales y atentas.
Intentan subir aunque las intenten bajar, reinician una y otra vez, cada turno. Si surge un problema, son el punto negro del matiz blanco o el eslabón con defecto al momento de jalar. Algunas, dan ganas de sacarlas de aquí para que sepan, vean y experimenten decidir por si mismas, caminar solas y dejar atrás el filtro que somete sus pensamientos al juicio de otros. Son capaces, únicas y esenciales.



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